Símbolos del tarot

Símbolos del tarot

El perro, la venda, las columnas, el lemniscato. Qué son y en qué cartas salen.

S.1

Figuras

En estas 78 láminas un animal casi nunca está de adorno. Ocupa un sitio concreto: a los pies de alguien, enfrente, en las esquinas o solo en mitad de la carta. Ese sitio dice más de lo que dice la especie.

  1. S.1.1 El perro El perro que acompaña no es el perro que aúlla. En El Loco y en el Diez de Oros va contigo; en La Luna está a un lado del camino junto a un lobo, y de noche no se distingue de él. La misma especie ocupando dos puestos opuestos.
  2. S.1.2 El león Hay leones en seis cartas del mazo y no son el mismo león. Uno está vivo y delante de una persona; dos están en las esquinas como signo del zodiaco; dos están tallados en un trono; y uno es solo una cabeza con alas. Confundirlos es el error más común de esta figura.
  3. S.1.3 La serpiente Cuatro láminas la llevan dibujada y una quinta la insinúa con las colas de sus salamandras. En cada una hace algo distinto: identifica un árbol, marca el lado que baja de un ciclo, sostiene un caduceo o llena una copa. Y en La Fuerza está en la letra hebrea, no en el dibujo.
  4. S.1.4 El ángel En tres arcanos mayores el ángel ocupa media lámina y hace tres cosas distintas: uno bendice, otro trabaja y otro llama. En la Rueda y en el Mundo no es un ángel sino un signo fijo, y en los tronos de la corte va tallado en la piedra. El Diablo copia la escena y le cambia las alas.
  5. S.1.5 La esfinge Solo dos láminas la llevan, y en cada una está colocada al revés que en la otra: en El Carro tira desde delante y en la Rueda de la Fortuna vigila desde arriba sin moverse. En un sitio el enigma arrastra y en el otro preside.

S.5

Signos gráficos

Un perro está en la escena. El ocho tumbado que flota sobre la cabeza del Mago, no: nadie lo sostiene y no descansa en nada. Esta rama reúne las marcas que se pusieron sobre el dibujo en vez de dentro de él, que son las que más directamente vienen de lo que Waite y Smith habían estudiado.

  1. S.5.1 El lemniscato Tres cartas de setenta y ocho llevan el ocho tumbado, y esa escasez es el contenido. Sobre la cabeza del Mago y sobre la de la mujer de La Fuerza es el mismo signo puesto a propósito para emparejarlas. En el Dos de Oros es otra cosa: una cinta que alguien sostiene.
  2. S.5.2 El pentáculo Trece de las catorce cartas de Oros enseñan un disco con una estrella dentro, y lo que cambia de una a otra no es el signo sino dónde está: en una mano que lo ofrece, tallado en una pared, apretado contra el pecho, creciendo en un arbusto. En El Diablo sale la estrella sin el disco, y al revés.
  3. S.5.3 Los colores El color es lo único que cambia de una edición del Rider-Waite-Smith a otra, así que una lectura colgada del tono exacto de un manto está colgada de una tirada de imprenta. Lo que sí se puede contar es qué se repite: los cielos amarillos, las túnicas rojas, los caballos blancos y los tres fondos negros.
  4. S.5.4 Las flores La rosa y el lirio salen emparejados en dos cartas, y las dos fichas los glosan igual: deseo y pureza. Pero las dos rosas más famosas del mazo, la de El Loco y la de La Muerte, son blancas, así que la lectura de la rosa como pasión solo funciona cuando el lirio está al lado.