Símbolos del tarot · S.5.2
El pentáculo
Trece de las catorce cartas de Oros enseñan un disco con una estrella dentro, y lo que cambia de una a otra no es el signo sino dónde está: en una mano que lo ofrece, tallado en una pared, apretado contra el pecho, creciendo en un arbusto. En El Diablo sale la estrella sin el disco, y al revés.
Un disco con una estrella dentro
Conviene separar dos palabras que se usan como si fueran una, porque de ahí sale el capítulo entero.
El pentáculo es el objeto: un disco. La ficha del As de Oros lo describe al presentarlo, como un disco con una estrella de cinco puntas grabada en su centro. El pentagrama es esa estrella, que se puede dibujar en un disco o en cualquier otro sitio.
En este mazo casi siempre van juntos, y por eso la distinción parece pedante. Deja de parecerlo en cuanto se mira El Diablo, que lleva la estrella sin el disco. De lo que significa esa estrella, la ficha del As da la lectura estándar sin florituras: representa al ser humano completo, cabeza y cuatro extremidades, y por extensión la materia al servicio del espíritu.
Oros, pentáculos, denarios, discos
El palo viaja con varios nombres y no todos dicen lo mismo.
Pentáculos es un nombre del Rider-Waite-Smith, y es descriptivo: se llama así porque cada moneda de este mazo lleva grabada una estrella de cinco puntas. Donde no hay estrella grabada, no hay motivo para el nombre. En los mazos de Marsella son monedas, denarios u oros a secas, que es como se llama aquí el palo. Y en el Thoth son Discos, junto con el resto de cambios que ese mazo hace en la corte, cosa que se cuenta en su capítulo y en el resto de la sección de mazos.
Todos esos nombres son la misma serie de catorce cartas y no cambia nada de lo que se lee. Lo que sí cambia es que solo uno de ellos nombra un signo grabado en vez de un objeto valioso, y ese es el que este capítulo puede tratar. La estructura del palo está en Arcanos menores y en el palo de Oros.
Dónde está el pentáculo en cada carta
Aquí está lo que ninguna ficha suelta puede decir. El signo es el mismo trece veces, así que lo que lleva la lectura no es el signo sino su emplazamiento: si lo sostiene alguien, si está tallado en la pared, si está al otro lado de un cristal o si crece en una rama. Esta tabla compara solo eso, la posición, no el significado de cada carta:
| Carta | Cuántos y dónde |
|---|---|
| As de Oros | uno, grande, ofrecido por una mano que sale de una nube |
| Dos de Oros | dos en las manos, unidos por una cinta verde, subiendo y bajando |
| Tres de Oros | tres tallados en lo alto de la pared, parte de la arquitectura |
| Cuatro de Oros | uno en la corona, uno apretado contra el pecho, dos bajo los pies |
| Cinco de Oros | cinco grabados en el vidrio de una ventana iluminada, por dentro |
| Siete de Oros | siete en un arbusto, y uno caído en el suelo |
| Ocho de Oros | uno bajo el cincel, tres terminados en el banco |
| Nueve de Oros | seis entre las vides y tres cerca de ella, en su jardín |
| Diez de Oros | diez en el aire, dispuestos como el Árbol de la Vida |
| Paje de Oros | uno sostenido a la altura del rostro, mirado |
| Caballero de Oros | uno mostrado en la mano, ni alzado ni guardado |
| Reina de Oros | uno en el regazo, mirado con atención |
| Rey de Oros | uno en el regazo, sin necesidad de mirarlo |
Leída de arriba abajo, la columna cuenta un arco que no está escrito en ninguna carta: el pentáculo se recibe (el As), se trabaja (el Ocho), se planta y crece (el Siete y el Nueve), se construye en piedra (el Tres) y acaba repartido en el aire sobre tres generaciones (el Diez). Y en medio hay dos cartas donde no se puede tocar: el Cuatro, donde hay tantos encima del cuerpo que ya no queda mano libre, y el Cinco, donde están al otro lado del cristal y las dos figuras que pasan por debajo no levantan la vista.
La corte hace su propia serie con un solo disco: el Paje lo mira sin entenderlo aún, el Caballero lo enseña, la Reina lo sostiene en el regazo y el Rey lo tiene ahí sin mirarlo. Cuatro distancias con el mismo objeto.
Y en el Diez de Oros la colocación ya no obedece al dibujo sino a una retícula: los diez siguen el patrón del Árbol de la Vida, uno por sefirá, y su ficha señala que es uno de los pocos elementos del Rider-Waite con esa referencia explícita. Qué es ese árbol está en Correspondencias esotéricas.
La que reparte monedas
Son trece y no catorce, y la que se sale de la serie es el Seis de Oros. Ahí lo que pasa de una mano a otra son monedas, repartidas por un comerciante bien vestido que sostiene con la otra mano una balanza equilibrada. Y encaja con la carta, que trata del dar medido: lo que manda en esa escena no es el objeto que cambia de manos sino el fiel de la balanza.
Los dos mayores
En El Mago hay un pentáculo sobre la mesa, junto a una copa, una espada y un basto: los cuatro símbolos de los palos, y el Mago es el único personaje del mazo que los tiene los cuatro a su disposición. Ahí no es un signo puesto sobre la escena sino una carta dentro de la carta: dice «el palo de la tierra», igual que la copa dice el del agua.
En El Diablo es otra cosa. Lo que lleva el Baphomet en la frente es un pentagrama invertido: la estrella sola, sin disco, y girada. Un pentagrama tiene una punta arriba y dos abajo; invertirlo lo deja con dos puntas arriba.
La lectura de ese giro está en la ficha del As de Oros, y es la frase que sostiene este apartado: el pentagrama hacia arriba, como en esa carta, simboliza lo material elevado, mientras que invertido simbolizaría lo material sobre lo espiritual, y de ahí la relación con El Diablo. Las dos cartas usan la misma figura para decir dos ordenaciones opuestas de las mismas dos cosas.
Esa cabeza no la inventó Waite: desciende del Baphomet que dibujó Éliphas Lévi a mediados del siglo XIX, parecido que está contado en Lévi y el ocultismo francés.
Qué no significa
El pentáculo no es una moneda ni el palo es el del dinero. Es el terreno de lo que tiene cuerpo y tarda: el trabajo que se aprende despacio, la salud, la casa. Está desarrollado en el palo de Oros.
El pentagrama del mazo no es una marca de brujería. Es el signo de una serie de cartas sobre el mundo material, y en las trece donde se ve va con la punta hacia arriba. La única vez que sale invertido, lo que las fichas leen ahí no es magia negra: es un orden de prioridades puesto del revés.
Y ojo con mezclar mazos en el Cinco de Oros. Los cinco discos puestos en forma de pentagrama invertido son del Thoth, donde la carta se llama Worry y los lleva así, con engranajes rotos. En el Rider-Waite-Smith los cinco están grabados en el vidrio de la ventana de una iglesia y no dibujan nada. Son dos láminas distintas, y la otra se trata en el capítulo del Thoth.
Lo que hay que llevarse
- Pentáculo es el disco; pentagrama es la estrella grabada en él. La distinción parece de matiz hasta que sale la estrella sin disco.
- Sale en trece de las catorce cartas de Oros. La que se sale es el Seis, donde lo que se reparte son monedas y lo que manda es una balanza.
- Lo que cambia de una carta a otra no es el signo sino dónde está: ofrecido, tallado, tras un cristal, en un arbusto, en el regazo.
- El palo se llama de varias maneras y solo pentáculos nombra el signo grabado. Oros y denarios nombran la moneda; el Thoth los llama discos.
- En El Diablo la estrella va invertida, y lo que eso invierte, según la ficha del As, es el orden entre lo material y lo espiritual.
Las cartas de este capítulo