Escuelas de lectura
Las tradiciones de lectura y los enfoques. En qué se diferencian y qué gana y pierde cada uno.
E.1
Tradiciones de mazo
Cuando eliges mazo estás eligiendo, casi siempre sin saberlo, qué parte del trabajo hace la carta y qué parte te toca a ti. Un Marsella te da estructura y te deja la escena. Un Rider-Waite-Smith te da la escena ya montada. Un Thoth te pone la tabla de correspondencias por delante.
- E.1.1 Escuela de Marsella En un Marsella el cinco de copas son cinco copas y nada más. No falta nada: es un mazo que obliga a leer por número y por palo en vez de por dibujo, y de ahí sale toda su manera de trabajar.
- E.1.2 Escuela Rider-Waite-Smith Es el mazo que usa este sitio y del que descienden casi todos los modernos. Su gran acierto y su gran problema son el mismo: sus 56 menores tienen escena, y una escena es una interpretación que alguien ya hizo por ti.
- E.1.3 Escuela Thoth El otro gran descendiente de la Golden Dawn. Comparte esqueleto con el Rider-Waite-Smith, así que quien viene de ahí se orienta enseguida, y luego descubre que ocho cartas se llaman de otra manera, que la corte es otra y que las correspondencias no son exactamente las mismas.
- E.1.4 Escuela Camoin-Jodorowsky Philippe Camoin y Alejandro Jodorowsky rehicieron el Marsella a finales del siglo XX tratándolo como quien restaura un cuadro. El trabajo es serio y el resultado es hermoso, y conviene saber una cosa: restaurar obliga a decidir, así que lo que salió es una lectura del Marsella, no el Marsella.
E.2
Enfoques de lectura
Se puede leer un Rider-Waite-Smith de forma predictiva o terapéutica, y un Marsella igual. La tradición del mazo dice de dónde sale el significado; el enfoque dice qué se hace con él. Son dos ejes distintos y casi nadie los separa.
- E.2.1 Intuitiva y estructurada Una lee con significados establecidos, posiciones y correspondencias. La otra mira la carta y dice lo que aparece. La discusión entre ellas está mal planteada: no son dos escuelas rivales, son dos momentos del mismo aprendizaje, y el orden no da igual.
- E.2.2 Enfoque junguiano De aquí sale casi todo el tarot llamado psicológico. Cambia la pregunta, que pasa de «qué va a pasar» a «qué parte de esto soy yo», y eso es una mejora. Lo que no cambia es el sitio: un arquetipo en una lectura es una manera de nombrar algo, no un diagnóstico.
- E.2.3 Tarot terapéutico Cambia la pregunta, que pasa de «qué va a pasar» a «qué estoy repitiendo», y eso obliga a mirar el propio papel en el asunto. Y hay que decir lo otro con la misma claridad: esto no es terapia, y quien mejor lo hace es justo quien lo tiene más claro.
- E.2.4 Tarot predictivo clásico Es la tradición de la que sale todo lo demás y la que tiene el cuerpo de técnica más elaborado. Lo que no puede dar es lo que anuncia: una tirada describe cómo está el asunto y hacia dónde tiende si nada cambia, y eso es una tendencia, no una sentencia.
E.3
Comparativas
Casi todas las comparaciones que circulan comparan estética. Lo que cambia de una escuela a otra no es el dibujo: es el reparto del trabajo entre la carta y quien lee, y eso se mira con tres preguntas.
- E.3.1 Marsella vs Rider-Waite La diferencia no está repartida por el mazo: está casi entera en cuarenta cartas. Los 22 mayores y las 16 figuras se parecen bastante entre las dos escuelas, y los cuarenta numerados son dos cosas distintas. De ahí sale todo lo demás.
- E.3.2 Rider-Waite vs Thoth Comparten origen, esqueleto y hasta los decanatos, y aun así no se leen igual. La diferencia cabe en una frase: en un Rider-Waite-Smith miras y luego compruebas, y en un Thoth identificas y luego miras. De ahí sale lo demás, incluida la temporada de leer mal que le espera a quien cambia.
- E.3.3 Qué escuela seguir Para empezar, Rider-Waite-Smith, y no por gusto: es del que hay más escrito, es del que descienden casi todos los mazos modernos y es el que se puede leer antes de saber. Lo demás son casos con nombre, y ninguna elección es definitiva, porque lo que se aprende es a leer y eso viaja.