Glosario · G.2
Práctica
Ocho términos que no describen el mazo sino lo que se hace con él. Ninguno significa nada hasta que alguien se sienta con una pregunta delante.
Las palabras de lo que pasa en la mesa
Esta rama del glosario reúne los ocho términos que nombran la práctica y no el objeto: quién pregunta, qué se reparte, dónde cae cada carta y qué hace el lector con las manos antes de empezar.
La diferencia con la rama anterior es limpia y conviene tenerla clara desde el principio. El mazo se puede describir entero sin usar ninguna de estas ocho palabras: setenta y ocho cartas, veintidós mayores, cincuenta y seis menores, cuatro palos, cuatro figuras por palo. Todo eso es verdad con la baraja dentro de su caja y sin nadie delante. Estas ocho palabras solo empiezan a significar algo cuando alguien se sienta, trae una pregunta y pone cartas sobre la mesa.
Por eso son el vocabulario de quien lee. Un manual que solo explique la estructura del mazo puede saltárselas todas; una sesión de media hora las usa casi todas sin darse cuenta.
Quién pregunta
Dos palabras para la misma persona, y esa es toda la historia.
Querente es el término tradicional de la cartomancia, el que viene del verbo querer en su sentido antiguo de pedir o preguntar. Consultante es más llano, más de hoy y se entiende sin saber nada de tarot. No hay diferencia de significado entre los dos, y las dos entradas lo dicen con las cuentas hechas sobre este mismo sitio, porque aquí uno de ellos gana por goleada y conviene explicar por qué.
Ninguna de las dos palabras nombra al lector. Cuando alguien se lee a sí mismo, la misma persona ocupa los dos papeles, y precisamente por eso vale la pena tenerlos nombrados aparte.
Qué se pone en la mesa
Aquí está la pareja que más se confunde de todo el glosario.
Una tirada es el patrón: cuántas cartas se reparten, dónde va cada una y qué pregunta responde cada sitio. Existe antes de barajar y no cambia. Una posición es cada uno de esos huecos con su pregunta asignada, y es lo que hace que la misma carta diga cosas distintas según dónde caiga.
Sin posiciones no hay tirada: hay cartas encima de una mesa. Esa frase es el resumen de las dos entradas y la razón de que vayan seguidas.
Lo que hace el lector antes y durante
Las cuatro palabras que quedan nombran gestos, no ideas.
El significador es la carta que se elige a propósito para representar al querente o al asunto, en vez de dejarla al azar. Cortar la baraja es partir el mazo antes de repartir, y ojo con esta palabra, porque «corte» también son las figuras del mazo y son dos cosas sin ninguna relación. Una carta caída es la que se sale del mazo sola mientras se baraja. Y una carta invertida es la que aparece con el dibujo del revés.
De las cuatro, dos son opcionales de verdad: hay lectores que usan significador y lectores que no, y lo mismo con las invertidas. En las tiradas de este sitio las cartas salen siempre al derecho, porque el reparto no modela la orientación. No es una postura sobre si las inversiones valen o no valen: es lo que hace el programa, y la entrada lo explica sin pedirle a nadie que lea de una manera concreta.
Los ocho términos
Esto es lo que nombra cada uno, para elegir por dónde entrar:
| Término | Qué nombra |
|---|---|
| Querente | Quien trae la pregunta |
| Consultante | Lo mismo, con otra palabra |
| Tirada | El patrón de posiciones donde se reparten las cartas |
| Posición | Cada hueco de la tirada, con su pregunta |
| Significador | La carta elegida a mano para representar a alguien o algo |
| Corte (cortar la baraja) | Partir el mazo antes de repartir |
| Carta caída | La que se sale sola al barajar |
| Invertida | La que aparece con el dibujo del revés |
Dónde se aprende esto
Un glosario cierra una duda; hacer algo con la palabra es otra cosa. Los sitios donde esto se practica de verdad son el curso y las fichas.
Para lo que se pone en la mesa, Elegir la tirada y Las posiciones, y las veinte fichas de tiradas con sus posiciones escritas una por una. Para los gestos, Significadores y Cortes y cartas caídas. Para las inversiones, Cartas invertidas. Y para el trato con quien pregunta, Leer para otros.