Glosario · G.1.5

Numeral

Las cuarenta cartas que van del as al diez, diez por palo, y que no son figuras. Es un término de manual: en estas páginas esas mismas cartas se llaman menores numerados.

Qué es un numeral

Un numeral es una carta de los arcanos menores que lleva número y palo y no es figura: las que van del as al diez. Son cuarenta, diez por cada uno de los cuatro palos.

La palabra viene del latín numeralis, relativo al número, y no tiene más historia que esa: nombra al bloque de cartas que se identifican por una cifra en lugar de por un personaje o por un nombre propio. En los manuales en inglés se llaman pip cards, por los pips, las marcas del palo repetidas en la cara de la carta.

Qué no entra

El término es más estrecho de lo que parece, y ahí está casi todo su interés.

Los arcanos mayores no son numerales, aunque vayan numerados del 0 al 21. La palabra se dice solo de los menores: el número de un mayor identifica su lugar en la secuencia, no su altura dentro de un palo.

Las dieciséis figuras tampoco. La corte está en los mismos palos y forma parte de los mismos 56, pero no es un peldaño de la escalera: es otra cosa. De hecho la cuenta se hace restando, cuarenta numerales y dieciséis figuras.

El as sí entra. Es el uno del palo y se lee dentro de la serie, que empieza justo ahí.

Cómo se llaman aquí

Conviene decirlo claro, porque quien busca la palabra no la va a encontrar en el resto de estas páginas: en este sitio esas cartas no se llaman numerales. Se llaman menores numerados o cartas numeradas, y la lección que las trabaja se titula Del as al diez.

Ninguna de las dos formas es más correcta. «Numeral» es el término de manual, corto y cómodo cuando hay que oponerlo a «figura»; «menor numerado» es descriptivo y se entiende sin haber leído nada antes. La entrada existe porque el término circula en la literatura y quien lo haya leído en un libro necesita saber a qué cuarenta cartas se refiere.

La confusión clásica

Que el número de la carta es numerología. No lo es, y es la confusión que más daño hace, porque abre la puerta a leer vibraciones donde hay dibujo.

Lo que ocurre es más sencillo y más comprobable: en el mazo de 1909, Pamela Colman Smith ilustró los cincuenta y seis menores siguiendo una progresión bastante consistente de un palo a otro, y por eso los cuarenta numerales no son cuarenta fichas sueltas que memorizar, sino cuatro veces la misma escalera subida en cuatro terrenos. La pista es una propiedad del mazo, no una ley de los números.

Y tiene su límite, que también conviene saberse: la escalera vale como estructura, no como tono. El cinco es la crisis en los cuatro palos, y una crisis de oros es quedarse sin dinero mientras una de bastos es una pelea con cuatro a la vez.

Cómo se usa

Un numeral se lee cruzando dos datos: el número dice en qué punto del recorrido está el asunto y el palo dice en qué terreno ocurre. El As de Copas es el arranque en lo que se siente, una copa que rebosa y que nadie ha cogido todavía. El Diez de Bastos es el cierre en lo que se emprende, y ahí el tope de la escalera resulta ser un hombre cargando diez palos que no le dejan ver por dónde anda.

De ahí sale la frase que se oye en cualquier mesa: «son todo numerales» o «no ha salido ninguna figura». Quiere decir que la tirada habla de situaciones y de movimientos, y no de gente.

Dónde seguir

Los diez números uno a uno, con lo que aporta cada peldaño y las excepciones que hay que saberse, están en Del as al diez. El bloque entero al que pertenecen, en Arcanos menores. Y las otras dieciséis cartas de los palos, las que no son numerales, en la corte.

Las cartas de este capítulo