Glosario · G.2.4

Posición

Una posición es un hueco de la tirada con una pregunta puesta encima. La carta responde a esa pregunta y no a otra, y ahí está toda la diferencia entre repartir cartas y hacer una tirada.

Un hueco con una pregunta puesta encima

Una posición es cada uno de los sitios de una tirada, con la pregunta que ese sitio tiene asignada antes de repartir. La carta que cae ahí responde a esa pregunta concreta y no a ninguna otra.

Dicho al revés, que es como se lee: la posición pregunta y la carta contesta, en ese orden. Primero se sabe qué se está preguntando en ese hueco y después se mira qué lámina ha caído dentro.

La misma carta, dos posiciones, dos cosas

El sitio tiene nueve lecturas interpretadas y hay una carta que sale en dos de ellas, así que el ejemplo no hay que inventarlo.

El Ocho de Copas cae en la posición de futuro de una tirada de tres cartas sobre una mudanza, donde el hueco pregunta hacia dónde va la cosa si nadie mueve nada. Leída ahí, la carta dice que la fase actual está agotada y que la partida va a ocurrir, con decisión o sin ella.

La misma lámina cae en «esperanzas y miedos» de una cruz celta sobre un desgaste laboral, y ese hueco pregunta otra cosa: qué se desea y se teme a la vez sin haberlo reconocido. Leída ahí, la carta dice que esa persona ya sabe que quiere irse y se ha prohibido saberlo.

Es el mismo dibujo y el mismo significado de fondo, la partida, y son dos frases que no se parecen. Lo único que ha cambiado es la pregunta del hueco.

Lo que separa repartir cartas de hacer una tirada

Sin posiciones hay cartas encima de una mesa. Con posiciones hay una tirada, y la diferencia no es de forma: es que cada carta tiene un trabajo asignado y se puede decir si lo hace bien o mal.

De ahí sale una consecuencia que sorprende al principio: dos tiradas pueden colocar las cartas exactamente igual y ser tiradas distintas, porque lo que las define son las preguntas y no el dibujo sobre la mesa. La tirada de tres cartas normal pregunta pasado, presente y futuro; la variante mente, corazón y cuerpo pone tres cartas en la misma fila y pregunta qué sostiene la cabeza, qué vive la emoción y qué hace falta en lo práctico. Se usa así en la lectura de un duelo anticipado del sitio, y es otra tirada aunque desde lejos se vea igual.

Las posiciones tampoco son una plantilla vaga. En las veinte fichas de tiradas hay ciento treinta y cuatro posiciones y solo ciento veintisiete nombres distintos, o sea que casi ninguno se repite de una tirada a otra: cada molde pregunta lo suyo, desde la única posición de la tirada de una carta, que pide la respuesta entera, hasta las doce de una rueda.

Con qué se confunde

Con el orden en que salen las cartas. La posición no es «la tercera que se repartió»: es la pregunta de ese hueco. En algunas tiradas el orden de reparto y el número de posición coinciden, y eso hace pensar que son lo mismo.

Con cambiar el significado de la carta. La posición no convierte una carta en otra ni le da la vuelta a lo que dice. Le pregunta otra cosa, que no es igual. El Ocho de Copas habla de partir en las dos lecturas de arriba.

Con un fallo, cuando la carta encaja mal. Que una lámina no case con su hueco no es un error del reparto ni una señal de que hay que repetir la tirada: suele ser lo más informativo que va a salir, y está tratado en Las posiciones.

Dónde seguir

La lección que trabaja esto entero es Las posiciones. El hueco más delicado de todos tiene lección propia, La posición de futuro, porque es donde más fácil resulta confundir tendencia con destino. Y para ver posiciones escritas de verdad, las veinte fichas de tiradas las llevan todas enumeradas.

Las cartas de este capítulo