Curso · Nivel 1, Fundamentos · Lección 1.2.2
Arcanos menores
LeídaLos menores son 56 de las 78 cartas, así que son casi todo lo que vas a leer. Un mayor describe algo que te pasa; un menor describe algo que haces o que puedes hacer. Esa es la diferencia y se nota en cada tirada.
Al terminar esta lección habrás aprendido a
- ·Reconocer cómo está construido el bloque de los 56: cuatro palos de catorce, del as al diez más cuatro figuras.
- ·Distinguir en la práctica un mayor de un menor: lo que te pasa frente a lo que haces.
- ·Entender por qué una tirada llena de menores no es una tirada sin importancia.
- ·Entender por qué el Rider-Waite-Smith es más fácil para empezar que el Marsella.
Cincuenta y seis de setenta y ocho
Los arcanos menores son la mayor parte del mazo: 56 cartas de 78, casi tres cuartas partes. Eso no es una curiosidad de contabilidad, es lo que va a salir cuando repartas. En una Cruz Celta de diez cartas la cuenta da unas tres mayores y siete menores, y esa proporción se cumple tirada tras tirada.
Aun así, casi todo el mundo empieza por los 22 mayores, se los aprende y ahí se queda. El resultado es un lector que sabe decir mucho de La Torre y se queda mudo delante de un Siete de Oros, que es la carta que más veces le va a salir. Aprender los menores no es la parte avanzada del tarot: es la parte que se usa.
También se puede hacer al revés y tirar solo con los 22, apartando los 56. Es una forma legítima y da respuestas amplias, pero lo que se queda fuera es lo accionable: los mayores describen la corriente y no el gesto.
Cómo está construido el bloque
Cuatro palos de catorce cartas cada uno. Catorce por cuatro, 56.
| Tramo | Cuántas por palo | Qué ocupa |
|---|---|---|
| El as | 1 | la semilla del palo, todavía sin repartir en ninguna situación |
| Del dos al diez | 9 | la situación concreta; el número dice en qué punto está |
| La corte | 4 | paje, caballero, reina y rey: personas y maneras de estar |
Los cuatro palos son bastos, copas, espadas y oros, y cada uno se ocupa de un terreno distinto de la vida. Aquí no los desarrollamos: los palos tienen su lección entera con una hija por cada uno, y los números también. Lo que hace falta ahora es lo otro, lo que separa a este bloque de los 22.
La diferencia que de verdad se nota
Un arcano mayor describe algo que te pasa. Un arcano menor describe algo que haces, o que puedes hacer.
Esa frase resuelve el noventa por ciento de las dudas sobre cuándo estás delante de uno o de otro, y no es una definición de manual: es lo que cambia en la lectura.
También deja mal puesta la pregunta de si los menores importan menos. No son menos importantes: son menos amplios.
| Arcano mayor | Arcano menor |
|---|---|
| El movimiento de fondo | Lo de esta semana |
| Te ocurre, con o sin tu permiso | Está en tu mano, o casi |
| Escala de etapa o de años | Escala de días o de meses |
| Rara vez te da un gesto concreto | Casi siempre te da uno |
| 22 cartas | 56 cartas |
La prueba práctica está en dos cartas que hablan de lo mismo, marcharse. La Muerte cierra algo y no te consulta: cuando sale, el final ya está en marcha. El Seis de Espadas también es irse, pero hay una barca, alguien rema y se ve la otra orilla. Uno describe el final; el otro, la travesía que alguien decide empezar.
La misma pregunta, cuatro respuestas distintas
Pon que la pregunta es si seguir en un trabajo.
Si sale La Rueda de la Fortuna, la respuesta habla de una situación que se va a mover sola y de qué vas a hacer tú cuando se mueva. Es una carta amplia y no te dice qué hacer el martes.
Si sale el Ocho de Oros, la respuesta es que todavía estás aprendiendo el oficio y que irte ahora es irte a mitad del aprendizaje. Si sale el Siete de Oros, lo que toca es pararse a contar lo que has cosechado antes de decidir nada. Y si sale el Diez de Bastos, la pregunta ni siquiera era esa: era la carga, que se ha vuelto más grande que tú.
Las tres últimas son menores y las tres te dejan haciendo algo. Esa es la diferencia, y por eso una consulta sobre qué hacer mañana se lee mucho mejor con menores en la mesa.
Una tirada de puros menores no es una tirada floja
Hay una superstición cómoda que conviene desmontar pronto: «no ha salido ningún mayor, entonces no hay nada importante aquí». Falso, y además está leído al revés.
Una tirada llena de menores describe un asunto que está en tus manos. Eso es mejor noticia, no menos noticia. Y al contrario: tres o cuatro mayores seguidos en una tirada corta dicen que el asunto es más grande que la pregunta que has traído, y eso sí merece nombrarse.
Lo que no vale es convertirlo en aritmética. La proporción se mira, no se puntúa. Contar mayores para decidir cuánto destino hay en una lectura es sustituir la lectura por un marcador, y ahí ya no estás leyendo cartas.
Escena dibujada o palos repetidos
Aquí está la diferencia más práctica entre los dos mazos que vas a encontrarte.
En el Marsella, y en casi todos los mazos anteriores a 1909, los menores no tienen escena: el cinco de copas son cinco copas dibujadas en una retícula, como el cinco de oros de una baraja española. Bonito, ordenado y mudo. El significado hay que construirlo con el número y el palo, sin nada que mirar.
En el Rider-Waite-Smith, Pamela Colman Smith dibujó una escena para cada uno de los 56. Fue una decisión editorial con precedente: el Sola Busca, un mazo italiano de finales del siglo XV, ya llevaba los menores ilustrados, y el British Museum tenía fotografías suyas desde 1907.
La consecuencia es enorme para quien empieza. Delante del Cinco de Oros hay dos personas cojeando por la nieve que pasan bajo una ventana iluminada sin levantar la vista. Eso lo lee cualquiera el primer día, sin haber memorizado nada. La escena te enseña mientras lees, que es exactamente lo que necesitas los primeros meses.
El Marsella tiene su ventaja después, y es la contraria: sin escena no hay historia que te empuje, así que la carta se deja colocar más libremente por la posición y por sus vecinas. Hay lectores con años de oficio que lo prefieren justo por eso. Para empezar, gana la escena, y por eso este curso va con Rider-Waite-Smith.
Qué viene después de esto
Los menores se aprenden por dos ejes que se cruzan, y cada uno tiene su sitio en el curso: el palo dice de qué terreno de la vida habla la carta y el número dice en qué punto de ese terreno está. Un cinco es una crisis; un cinco de oros es una crisis material.
La otra puerta son las dieciséis figuras, que funcionan distinto del resto y por eso van aparte, en la corte.
Mientras tanto, la costumbre que más rinde: cuando saques un menor, pregúntate qué gesto propone. Si no encuentras ninguno, o lo has leído como si fuera un mayor, o la carta está diciendo que ahí no hay nada que hacer todavía. Las dos cosas son información.
Lo que hay que llevarse
- Los menores son 56 de las 78 cartas, así que son casi todo lo que vas a leer.
- Un mayor es algo que te pasa; un menor es algo que haces o que puedes hacer. Esa es la frontera práctica.
- Una tirada sin mayores no es una tirada sin importancia: es un asunto que está en tu mano.
- En el Rider-Waite-Smith los 56 tienen escena y en el Marsella no, y por eso el primero se lee desde el primer día.
Las cartas de esta lección
Tiradas que se nombran