Curso de tarot · Nivel 2
El método
Cómo se pregunta, cómo se reparte y cómo se lee lo que sale. Al terminar sabes tirar.
14 lecciones. Gratis, sin registro y sin correo: el progreso lo guarda tu navegador, así que si cambias de dispositivo empiezas con las marcas en blanco aunque las lecciones sigan ahí.
- 2.1 Formular la pregunta Casi ninguna lectura mala lo es porque las cartas se leyeran mal. Lo es porque la pregunta estaba mal puesta. Es la única parte de una tirada que pones tú, y se fija antes de barajar. Leída
- 2.1.1 Preguntas cerradas Una pregunta cerrada obliga al mazo a contestar con dos posibilidades a algo que casi nunca tiene dos. Lo honesto no es negarse a leerla: es leer la inclinación y las condiciones, que es lo único que se puede usar al levantarse de la mesa. Leída
- 2.1.2 Reformular Casi ninguna pregunta llega formulada, y reformularla es media lectura. Pero se toca la forma, no el asunto: si alguien pregunta por su pareja y acaba oyendo hablar de su autoestima, no le has reformulado la pregunta, se la has cambiado. Leída
- 2.2 Elegir la tirada La tirada la elige la pregunta, y se elige antes de barajar. Más cartas no es más información: si la pregunta no tiene diez lados, diez cartas dan diez frases sueltas y ninguna lectura. Leída
- 2.3 Las posiciones Una carta no dice lo mismo en «lo que traes» que en «lo que te frena». La posición es la pregunta y la carta es la respuesta, en ese orden. Y cuando una carta encaja mal en su posición no hay ningún fallo: suele ser lo más informativo de la tirada. Leída
- 2.3.1 Tres cartas Tres cartas no son tres mensajes: son tres significados y tres relaciones entre ellos. Lo que casi siempre falta en una lectura de principiante no es vocabulario de cartas, es el arco que va de la primera a la tercera. Leída
- 2.3.2 Cruz Celta Diez posiciones con nombre invitan a escribir diez párrafos, y diez párrafos no son una lectura: son una lista. La cruz de seis dice qué pasa y la columna de cuatro dice por qué lo posible no está ocurriendo. Leída
- 2.3.3 Sí o no Un sí o no son dos cosas: un recuento que tarda cuatro segundos y una lectura que es todo lo demás. El recuento dice hacia dónde se inclina el asunto. La carta que rompe la mayoría dice a cambio de qué. Leída
- 2.4 Simbolismo visual Pamela Colman Smith no dibujó relleno. Hacia dónde mira una figura, qué hay detrás y qué se ha quedado fuera del encuadre son decisiones, y verlas es el salto entre recitar significados y leer. Con un freno: quien lee solo el dibujo inventa igual que quien lee solo la palabra clave recita. Leída
- 2.5 Interpretar en conjunto Leyendo carta por carta se llega al final sin haber visto la tirada. Primero se mira la forma del conjunto, que se cuenta en vez de interpretarse, y solo después se leen las cartas: la forma es lo que decide cuál de los significados posibles de cada carta vale hoy. Leída
- 2.5.1 Diálogo entre cartas Una carta sola se define; dos cartas se leen. Lo que aparece entre ellas no está escrito en ninguna de las dos fichas, y elegir bien esa relación es la mitad del oficio. Leída
- 2.5.2 La posición de futuro La posición de futuro no entrega un hecho: entrega el desenlace probable si nada cambia. Esa condición no es una salvedad prudente que se añade al final, es la mitad del significado. Y leerla en voz alta es una de las formas de romper la tendencia. Leída
- 2.6 Errores comunes La lista de errores la tiene cualquiera. Lo que falta siempre es la señal: en qué se nota que lo estás cometiendo mientras lo cometes, que es cuando todos parecen buenas ideas. Leída
- 2.7 Llevar registro Cien tiradas sin apuntar nada no son cien lecturas: son una repetida cien veces. El registro es lo que te deja volver dentro de un mes y ver si estabas leyendo las cartas o contándote lo que querías oír. Leída
Al terminar
Examen de nivel
20 preguntas de comprensión, no de memoria. Al corregir te dice qué has fallado y en qué lección está.
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