Mazos · M.1.1
Rider-Waite-Smith
Decir «tengo un Rider-Waite-Smith» no identifica un objeto, identifica un dibujo. Bajo ese nombre circulan cartas con colores que no se parecen entre sí, y todas llevan las mismas setenta y ocho escenas de 1909 debajo.
El mazo del que se habla cuando no se dice cuál
Decir «tengo un Rider-Waite-Smith» no identifica un objeto: identifica un dibujo. Bajo ese nombre circulan hoy cartas de tamaños distintos, con paletas que no se parecen entre sí y con el título del propio mazo escrito de tres maneras. Las setenta y ocho escenas son siempre las mismas; casi todo lo demás cambia.
Este capítulo va de eso, de lo que conviene saber teniéndolo delante o buscándolo. Cómo se lee con él, qué heredó de la Golden Dawn y qué se le critica con razón está en el capítulo de la escuela, que es otra pregunta y tiene otra respuesta.
Qué es
Un mazo de setenta y ocho cartas publicado en Londres en diciembre de 1909 por William Rider & Son. Lo dibujó Pamela Colman Smith siguiendo las indicaciones de Arthur Edward Waite, y salió acompañado de un librito de él, The Key to the Tarot, ampliado dos años después como The Pictorial Key to the Tarot.
Lo que lo separó de todo lo anterior es que las setenta y ocho cartas tienen escena, incluidos los cincuenta y seis menores. Donde antes había diez varas ordenadas en un patrón, aquí hay un hombre doblado que carga con ellas y no ve por dónde anda: el Diez de Bastos. Qué significa eso para quien empieza está en la lección de arcanos menores.
Es el mazo que usa este sitio
Las setenta y ocho fichas de Tarotian son de este mazo, y las láminas que salen en las tiradas son las de 1909. Eso se puede hacer porque están en dominio público: en Estados Unidos desde 1966, y en la Unión Europea desde 2022, setenta años después de la muerte de Smith.
Conviene saber lo que ese permiso cubre y lo que no, porque explica media sección. En dominio público está el dibujo original. Un recoloreado moderno es obra nueva y tiene su propio autor y su propia editorial, y varios de los nombres con los que se venden esas versiones están registrados como marca. De ahí que las ediciones se distingan por el color y por el nombre, que es justo lo que se puede registrar, y no por el trazo, que es de todos.
El nombre, que ha ido cambiando
Durante casi todo el siglo XX el mazo se llamó Rider-Waite, o simplemente Rider: el editor y el autor del librito. La persona que dibujó las setenta y ocho imágenes no aparecía en el título.
Hoy se dice Rider-Waite-Smith, con las tres partes en su sitio, y también Waite-Smith, que deja fuera al editor. La corrección es reciente y es la que se usa aquí; su historia está en el capítulo de Pamela Colman Smith.
Tiene una consecuencia práctica, y por eso está en este capítulo y no solo en aquel: las tres formas nombran el mismo dibujo. Quien busca por una sola de ellas se deja fuera parte de lo que hay, y quien lee una discusión sobre «el Waite-Smith» no está leyendo sobre otro mazo.
Las cuatro familias que circulan
Con el nombre puesto, lo que llega a las manos es una de estas cuatro cosas.
Las tiradas antiguas de Rider. Las primeras impresiones inglesas, de las décadas siguientes a 1909. Los coleccionistas las distinguen por pequeñas diferencias de trazo, de color y de grosor del cartón, y las nombran con letras: Pam A, Pam B, Pam C y Pam D. Ojo con eso, que es una trampa fácil: las letras no marcan el orden de publicación, se asignaron sin ese criterio, así que «Pam A» no quiere decir la primera. Son objetos de coleccionismo, no mazos de trabajo.
La edición autorizada moderna. Desde 1971, U.S. Games Systems publica la edición autorizada del mazo, con derechos obtenidos de la hija de Waite, y no ha dejado de imprimirla. Es la que la mayoría tiene en la cabeza al decir «el Rider»: color saturado y plano, contorno negro marcado, títulos en inglés.
Las recoloreadas. El mismo dibujo con otra paleta. La más extendida es el Tarot Universal de Waite, recoloreado por Mary Hanson-Roberts, con tonos más suaves y con degradado donde el clásico pone un plano. Hay más, con paletas que van de lo apagado a lo muy vivo.
Las que vuelven al color de 1909. En 2009, por el centenario, U.S. Games Systems publicó la Smith-Waite Centennial, que reproduce la gama apagada de la edición original en lugar de los colores intensos de las reimpresiones modernas. Es la que más sorprende a quien solo conocía el mazo por las versiones vivas.
Qué cambia y qué no de una edición a otra
Esta es la tabla que resuelve casi todas las dudas de quien tiene dos mazos delante y no sabe si son el mismo. La columna de la izquierda es lo que puede variar; la de la derecha, lo que no varía nunca.
| Cambia | No cambia |
|---|---|
| la paleta y el acabado del color | el dibujo, lámina por lámina |
| el tamaño de la carta y el grosor del cartón | las setenta y ocho cartas y sus nombres |
| el borde blanco, que a veces se recorta | la numeración, con La Fuerza en la VIII y La Justicia en la XI |
| el reverso y la caja | el monograma de Smith en una esquina |
| el idioma de los títulos y el cuadernillo | las escenas de los cincuenta y seis menores |
La consecuencia es la que importa: para leer da casi igual cuál se tenga, porque lo que se mira es el dibujo y el dibujo es el mismo. Para reconocer un mazo, en cambio, el color lo cambia todo, y a eso va la siguiente sección.
Cómo saber cuál se tiene delante
Cuatro comprobaciones rápidas, en orden de utilidad.
El color de El Sol o de El Loco. Es lo que más separa unas ediciones de otras. Amarillo plano y contorno duro apunta a la edición clásica moderna; tonos suaves con degradado, a un recoloreado; una gama apagada, casi de papel viejo, a las que vuelven al original de 1909.
El nombre impreso en la caja. Es la vía más segura, porque las editoriales lo distinguen ahí a propósito y las variantes llevan su propio título.
El monograma en la esquina. Las tres letras enlazadas de Smith siguen en las reediciones fieles al original, y verlas confirma que se está mirando su trazo y no un redibujado.
Los números de la VIII y la XI. Si La Fuerza es la VIII, el mazo pertenece a esta familia. Si es la XI, se está mirando otra cosa, por muy parecidas que parezcan las escenas.
Una advertencia sobre esto último. Hay muchos mazos modernos que redibujan estas mismas escenas con otro estilo, y no son este mazo aunque se lean igual de bien: el Tres de Espadas con su corazón atravesado aparece en decenas de barajas. Lo que identifica al Rider-Waite-Smith es el trazo de Smith, no la escena.
Lo que hay que llevarse
- Es un mazo de 1909, de William Rider & Son, dibujado por Pamela Colman Smith con indicaciones de A. E. Waite.
- Sus láminas están en dominio público y por eso se ven en este sitio, pero cada recoloreado es obra nueva con su autor y su editorial.
- El nombre ha pasado de Rider-Waite a Rider-Waite-Smith, y las tres formas nombran el mismo dibujo.
- Circulan cuatro familias: las tiradas antiguas, la autorizada de U.S. Games Systems desde 1971, las recoloreadas y la Smith-Waite Centennial de 2009.
- Entre ediciones cambia el color y no cambia el dibujo, así que la elección pesa poco al leer y mucho al reconocer.
Las cartas de este capítulo