Mazos · M.2.2
Cosmic Tarot
Un mazo de los años ochenta con figuras dibujadas con acabado casi fotográfico y una paleta lavada, más cerca de la ilustración de su época que del grabado esotérico. Lo primero que hay que saber antes de leerlo es que numera la Justicia en el 8 y la Fuerza en el 11, al revés que el Rider-Waite-Smith.
Qué es
Es un mazo de Norbert Lösche, artista alemán, y lleva décadas circulando. Lo edita AGMüller y en Estados Unidos lo publica U.S. Games Systems, así que es fácil de encontrar en las dos orillas, cosa que no se puede decir de la mayoría de los mazos de autor.
Sobre la fecha conviene ser exacto y decir lo que se sabe: es un mazo de los años ochenta, y la primera edición aparece citada con más de un año según la fuente que se consulte. Aquí no se afirma cuál, porque no hace falta para nada de lo que sigue y un dato inventado sobre el trabajo de alguien es peor que un hueco.
Lo que sí importa señalar de entrada, porque no es evidente mirando las cartas, es que este mazo no sigue la numeración del Rider-Waite-Smith. Eso va más abajo, con su explicación.
Cómo se ve
El estilo es lo primero que lo separa de casi todo lo que hay en esta sección. Aquí no hay tinta, ni línea marcada, ni fondo blanco, ni collage.
Figuras humanas con acabado realista. Las personas están dibujadas con volumen, con anatomía cuidada y con degradados suaves, del modo en que se ilustraba antes de que existiera el dibujo digital. Los rostros están trabajados uno a uno, con expresión propia, y no son tipos genéricos repetidos con distinta ropa.
Paleta suave y lavada. Malvas, azules pálidos, rosas, dorados apagados. No hay negros duros ni contrastes fuertes, y el conjunto tiene un aire luminoso y algo brumoso que es reconocible a la primera.
Atmósfera de ilustración, no de grabado esotérico. Este es el rasgo que más despista y el que más define al mazo. La tradición visual del tarot es la del grabado, la xilografía y el símbolo plano; casi todo lo que se publica va por ahí, incluso cuando moderniza. El Cosmic Tarot va por otro sitio: se parece más a la ilustración de portada de su década, con esa mezcla de figura idealizada y fondo cósmico, que a un mazo de escuela ocultista. A quien busca solemnidad de biblioteca antigua esto le sobra. A quien le cansa esa solemnidad, le descansa.
Las caras
Es el rasgo del que más se habla, y con razón, porque no se puede no verlo una vez que alguien lo señala.
Varias figuras, sobre todo en la corte, tienen caras que recuerdan a actores de cine. No son retratos declarados ni el mazo lo anuncia en ninguna parte, pero el parecido es lo bastante fuerte como para que sea la observación repetida en casi todo lo que se ha escrito sobre él: hay rostros de aire hollywoodiense clásico repartidos por las cartas de figura.
Conviene decir dos cosas y no una tercera. La primera es que quién es cada cara no está establecido: circulan listas de identificaciones, no coinciden entre sí y ninguna viene del mazo, así que aquí no se nombra a nadie. La segunda es que esto no es una anécdota de coleccionista, porque tiene un efecto real en cómo se usa el mazo.
Ese efecto es doble, y depende mucho de cada persona. Una cara concreta y reconocible da a la carta de corte una personalidad inmediata, que es justo lo que más cuesta con la corte: las dieciséis figuras del tarot son el trozo que más se atasca precisamente porque son rangos abstractos, y una cara que dice algo por sí sola resuelve eso de golpe. Es la misma solución, por otro camino, a lo que trabaja la lección sobre la corte.
La contrapartida es que la cara puede tapar la carta. Si el Paje de Copas tiene para ti el rostro de un actor con una filmografía y una biografía entera detrás, esa biografía entra en la lectura sin que nadie la haya invitado. No es un defecto del mazo: es lo que pasa con cualquier imagen muy cargada, y es el motivo por el que conviene saber de dónde sale lo que se está leyendo.
Dónde se aparta del Rider-Waite-Smith
Y aquí está lo que hay que mirar antes de repartir con él, porque no se ve en las láminas y se descubre en mitad de una tirada.
La estructura general es la de siempre: 78 cartas, 22 mayores y 56 menores en cuatro palos con los nombres habituales de Bastos, Copas, Espadas y Oros. Las escenas de los menores están ilustradas, así que en eso es descendiente del mazo de 1909 como casi todos. Pero hay dos diferencias que no son de estilo.
| Qué | En el Rider-Waite-Smith | En el Cosmic Tarot |
|---|---|---|
| Carta VIII | La Fuerza | La Justicia |
| Carta XI | La Justicia | La Fuerza |
| Corte | Sota, Caballo, Reina, Rey | Princesa, Príncipe, Reina, Rey |
La numeración es la anterior a Waite. Waite intercambió el 8 y el 11 por un motivo astrológico que nunca explicó en público, y como casi todos los mazos modernos descienden del suyo, hoy se da por hecho que la Fuerza es la ocho. Aquí no lo es. La Justicia está en el 8 y la Fuerza en el 11, que es el orden del Marsella y de todo lo anterior a 1909, y también el del Thoth.
Esto no es un error del mazo ni una rareza: las dos numeraciones conviven y ninguna es la correcta. Lo que hay que hacer es enterarse, porque cualquier cuenta que dependa del número queda desplazada si se usa la tabla equivocada. Afecta a los cálculos de carta del año, a las tiradas con posiciones numeradas y a cualquier correspondencia esotérica.
Los nombres de la corte son los de la otra familia. En lugar de Sota y Caballo hay Princesa y Príncipe, que es la nomenclatura del Thoth. La correspondencia es directa, así que no hay nada que reaprender de fondo, pero sí hay que hacerla una vez y tenerla clara: lo que sabes del Caballero de Copas es lo que aquí lleva el título de Príncipe. Cómo funcionan esos cuatro rangos, con el nombre que sea, está en su lección.
Para quién
No es un mazo para empezar, y no por dificultad de lectura, que no la tiene: los menores están ilustrados y las escenas se describen sin problema. Es por lo de arriba. Quien está aprendiendo con un manual estándar va a chocar con el 8 y el 11 en la primera semana, y esa clase de tropiezo desanima más que una carta difícil.
Para quien ya lee es otra cosa. Es un mazo cómodo de mirar durante mucho rato, con figuras que sostienen la vista sin agotar, y con un registro emocional más templado que la media: no hay nada estridente en él, ni siquiera en las cartas duras, lo cual es una ventaja o un problema según lo que se espere del Tres de Espadas un día que haga falta decir algo áspero.
Lo que hay que llevarse
- Es obra de Norbert Lösche, lo edita AGMüller y en Estados Unidos lo publica U.S. Games Systems.
- Es de los años ochenta, y la fecha exacta de la primera edición se cita de más de una forma, así que aquí no se afirma.
- Figuras humanas de acabado realista, paleta suave y aire de ilustración de su época más que de grabado esotérico.
- Las caras recuerdan a actores de cine, lo cual da personalidad inmediata a la corte y a la vez puede tapar la carta. Quién es cada una no está establecido.
- Lo importante antes de leer: la Justicia es el 8 y la Fuerza el 11, al revés que en el Rider-Waite-Smith, y la corte se llama Princesa, Príncipe, Reina y Rey.
Las cartas de este capítulo