Glosario · G.3.3
Sendero
El Árbol de la Vida son diez esferas unidas por veintidós caminos. El tarot llama sendero a cada uno de esos caminos, y a cada arcano mayor le asigna el suyo: un dato con dos extremos, no una etiqueta.
La definición
Un sendero es cada uno de los veintidós caminos que unen las diez esferas del Árbol de la Vida, el diagrama de la cábala. En el tarot, la palabra nombra además el sitio que le toca a cada arcano mayor dentro de ese diagrama: veintidós senderos, veintidós mayores, uno por uno.
Es un tipo de correspondencia, y el que más información entrega, porque no da una etiqueta sino un trayecto.
Qué explica esta entrada y qué no
El Árbol de la Vida pertenece a la cábala, una tradición mística judía con siglos de estudio detrás, textos propios, lengua propia y un propósito que no tiene nada que ver con leer cartas. Esta entrada no explica eso, ni podría hacerlo en seiscientas palabras.
Lo que define es el uso que le da el tarot, que es una cosa distinta y bastante más reciente: poner las 78 cartas encima de ese diagrama es una adaptación del ocultismo francés e inglés del siglo XIX, de Éliphas Lévi primero y de la Golden Dawn después. El Árbol es anterior al tarot y no lo pidió. Que una cosa sea antigua no autoriza la otra, y usar los senderos no convierte a nadie en cabalista.
La forma del dato
Aquí está lo que hay que ver, y es lo único que hace falta para entender el término.
El sendero de un arcano se escribe de X a Y: El Mundo es el sendero 32, de Yesod a Malkuth. Eso no es una etiqueta pegada a la carta, es un segmento con dos extremos y con sentido. La consecuencia práctica es directa: convierte los mayores en verbos. Un arcano deja de ser un estado y pasa a ser un tránsito entre dos, con punto de partida y punto de llegada.
La numeración empieza en el 11 y llega al 32 porque en esa cuenta las diez esferas ocupan los diez primeros números. Un sendero 3 no existe: ese número es una esfera.
Los senderos son de los mayores
Estrictamente, sendero es palabra de arcano mayor. Los cuarenta menores numerados no van en un camino sino en una esfera, con dos datos que ya están en su nombre: el número dice la esfera y el palo dice el mundo. El As de Oros no recorre nada, ocupa Kether en el mundo de la tierra.
Las fichas de este sitio traen el campo en las 78 cartas, y por eso conviene saber leerlo: en un mayor verás un sendero, en un menor verás una esfera y un mundo. No es el mismo dato con distinto nombre.
El Árbol dibujado en una lámina
Hay un sitio donde el diagrama no es una correspondencia sino algo que se ve. En el Diez de Oros, los diez pentáculos están repartidos por la escena siguiendo el patrón del Árbol de la Vida, cada uno en el lugar de una esfera. Es uno de los poquísimos elementos del Rider-Waite-Smith con esa referencia dibujada de forma explícita, y encaja: el Diez de Oros es la carta de Malkuth, la esfera de abajo, la que toca la materia.
Con qué se confunde
Con la esfera. Un sendero es un camino y una sefirá es un sitio. La confusión hace que se lea un arcano como un estado, que es justo lo que el dato dice que no es.
Con el camino de vida de la numerología, que se calcula sumando cifras de una fecha y no tiene ninguna relación con el Árbol. Comparten la palabra camino y nada más.
Con la tirada del mismo nombre. El Árbol de la Vida es una tirada de diez posiciones que usa las esferas como casillas. Ahí el Árbol es el tablero donde se reparte, mientras que el sendero es una propiedad que la carta trae puesta antes de salir.
Dónde seguir
La lección es Senderos del Árbol, que monta el diagrama entero, coloca los 22 mayores encima y explica qué se gana en una tirada mixta al tratar los mayores como movimientos y los menores como estados. Por encima está Correspondencias esotéricas, que sitúa esta capa junto a las otras dos, y la historia de quién fijó todo esto está en La Golden Dawn.
Las cartas de este capítulo