Curso · Nivel 4, Técnica avanzada · Lección 4.5.2
Senderos del Árbol
LeídaDiez esferas y veintidós senderos, y cada carta con su sitio. Lo que se saca de ahí cabe en una frase: un arcano mayor es un tránsito entre dos estados y un menor es un estado. Con eso una tirada mixta deja de ser una fila de significados.
Al terminar esta lección habrás aprendido a
- ·Situar cualquier carta en el Árbol leyendo el campo que ya trae su ficha.
- ·Distinguir un arcano mayor, que es un tránsito entre dos estados, de un menor numerado, que es un estado.
- ·Ordenar una tirada mixta colocando primero los estados y después los movimientos.
- ·Situar la correspondencia donde le toca: una adaptación del siglo XIX sobre una tradición que no la pidió.
Diez esferas y veintidós senderos
El Árbol de la Vida es un diagrama: diez esferas, las sefirot, unidas por veintidós senderos. Las esferas descienden de Kether, la corona, hasta Malkuth, el reino, de lo más abstracto a lo más concreto. Los senderos son las líneas que las unen.
La disposición completa, con las tres columnas y las diez esferas nombradas una a una, está en la ficha de la tirada del Árbol de la Vida, que las usa como posiciones. Aquí importa lo otro: dónde encaja cada una de las 78 cartas y qué se gana sabiéndolo.
Y las piezas cuadran: veintidós senderos, veintidós mayores; diez esferas, diez números por palo. Esa coincidencia hizo el resto.
De dónde sale esto
Conviene decirlo entero antes de usarlo. La cábala es una tradición mística judía con siglos de estudio detrás: textos, maestros y lengua propios, y un propósito que no tiene nada que ver con leer cartas. El Árbol es suyo y es anterior al tarot.
Poner las 78 cartas encima no lo es. Es una adaptación del ocultismo francés e inglés del siglo XIX, de Éliphas Lévi primero y de la Golden Dawn después, que buscaban un sistema único donde cupieran el tarot, la astrología, los elementos y el alfabeto hebreo. La atribución de las fichas de este sitio es la de esa escuela, la más extendida. Hay otras, y no coinciden entre sí.
Que una cosa sea antigua no autoriza la otra. Usar el Árbol no convierte a nadie en cabalista, y que las cuentas cuadren no dice nada sobre el origen del mazo. Es el caso del viaje del Loco, que es del siglo XX: una herramienta buena, con autor y con fecha, que se usa sin fingir que viene de más lejos.
Los veintidós mayores van en los senderos
Cada arcano mayor tiene su sendero y su ficha lo trae escrito. El Loco recorre el sendero 11, de Kether a Chokmah; El Mundo el 32, de Yesod a Malkuth, el último y el que toca tierra. La numeración empieza en el 11 porque en esa cuenta las diez esferas ocupan los diez primeros números.
Fíjate en la forma del dato: de X a Y. No es una etiqueta, es un segmento con dos extremos y con sentido.
Los mayores en fila del 0 al 21 forman un recorrido, que es como se leen en el Nivel 1. En el Árbol forman una red: veintidós tramos uniendo diez sitios, con cruces, con rodeos y con tres senderos bajando hasta Malkuth.
Los cuarenta menores numerados van en las esferas
Hacen falta dos datos por carta, y los dos están en su nombre: el número dice la esfera y el palo dice el mundo.
Los cuatro mundos se leen en los cuatro ases, que son la raíz de cada elemento:
| Palo | Mundo | Elemento |
|---|---|---|
| Bastos | Atziluth | Fuego |
| Copas | Briah | Agua |
| Espadas | Yetzirah | Aire |
| Oros | Assiah | Tierra |
Los números van en orden: el as es Kether, el dos Chokmah y así hasta el diez, que es Malkuth. Por eso el As de Oros figura como Kether de Assiah, la corona en el mundo de la tierra.
Y de ahí sale un resultado que se paga solo: las cuatro cartas de un mismo número son la misma esfera en cuatro mundos. Los cuatro cincos son Geburah, la esfera del corte, y por eso los cuatro son duros cada uno en su material: la dureza del Cinco de Copas se parece por dentro a la del Cinco de Oros aunque una hable de duelo y la otra de dinero.
Las dieciséis figuras se quedan fuera
Honestidad otra vez: la correspondencia cierra con veintidós y cuarenta, y sobran las dieciséis de la corte. Sus fichas no les dan esfera, les dan su parte elemental: la Reina de Copas figura como parte acuática pura de Agua, agua dentro del agua.
Hay esquemas que las colocan, y no hay uno solo. Como aquí no está escrito, no se inventa: la corte no entra en este juego.
Lo que cambia al leer
Todo lo anterior es cartografía. Esto es lo que se usa:
Un arcano mayor es un tránsito entre dos estados. Un arcano menor numerado es un estado.
Un menor dice dónde está la cosa. Un mayor no: dice de dónde a dónde, y en qué sentido.
Con eso, una tirada mixta deja de ser una fila de significados y se convierte en un itinerario: los menores son los puntos fijos, los sitios donde el asunto se para, y los mayores son los tramos entre ellos.
El orden de lectura sale solo: primero los menores, para colocar el mapa; después los mayores, para ver qué se mueve. Al revés, los triunfos se llevan la lectura por delante, que es lo que pasa cuando salen dos mayores en una tirada de tres y todo suena grandilocuente.
Y el sentido cuenta: un sendero tiene dos extremos, y la ficha dice de dónde a dónde en ese orden y no en el contrario.
Un mayor: La Templanza, sendero 25
La Templanza trae el sendero 25, de Tiphareth a Yesod.
Tiphareth es el centro del Árbol, donde se equilibran los opuestos. Yesod es el fundamento, la base que sostiene lo que luego se manifiesta. Así que el 25 baja del centro a la base: algo ya integrado arriba descendiendo hasta convertirse en cimiento.
Mira lo que añade sobre la ficha. La ficha dice mezcla paciente e integración, y es cierto; el sendero dice entre qué y qué: entre un equilibrio ya alcanzado y el suelo donde va a apoyarse lo siguiente.
Y eso cambia la frase. La Templanza entre dos menores no pide paciencia en abstracto: dice que el movimiento entre esos dos estados es de asentamiento y no de decisión, que ahí no hay nada que resolver sino algo que tiene que posarse. Y eso, a diferencia de «ten paciencia», se puede contrastar con la tirada y salir desmentido.
Un menor: el Cinco de Oros, Geburah de Assiah
El Cinco de Oros figura como Geburah de Assiah. Geburah es el rigor, el corte necesario; Assiah es el mundo de los oros, el de la materia. O sea: el corte, en lo material.
Su ficha habla de precariedad, de exclusión y de un refugio que está ahí y no se ve. El Árbol no lo contradice, lo coloca: dice de qué familia es esa dureza y con qué cartas comparte estructura.
Y dice algo más por lo que no dice. Es un estado: no lleva de ningún sitio a ningún sitio, describe cómo está el asunto y se calla sobre el movimiento. Si lo hay, lo trae otra carta, y casi siempre es un mayor. Leer el cinco como una dirección, del tipo «esto va hacia la ruina», es pedirle a un estado que haga de sendero.
Cómo usarlo sin que se coma la lectura
Dos frenos, y los dos importan.
Si la ficha y el Árbol discrepan, gana la ficha. El significado de una carta lo decantaron seis siglos de lecturas; el Árbol se le puso encima hace siglo y medio: es una capa de orden, no una fuente de significado nueva.
Y esto no se dice en voz alta. Nadie viene a una consulta a que le hablen de Yesod. El Árbol es andamio del lector: ordena lo que hay delante y ayuda a decidir qué carta manda, y lo que sale por la boca es castellano corriente. Quien nombra esferas delante de alguien que no las conoce no está siendo profundo, está tapando.
Lo que hay que llevarse
- Diez esferas y veintidós senderos: los 22 mayores van en los senderos, y los 40 menores numerados en las esferas, con el número como esfera y el palo como mundo.
- Un mayor es un tránsito entre dos estados; un menor es un estado. Es lo único de esta lección que hace falta en la mesa.
- En una tirada mixta, los menores colocan el mapa y los mayores dicen qué se mueve. Se leen en ese orden.
- La cábala es milenaria; ponerle el tarot encima es del siglo XIX. Herramienta buena y con fecha, que ordena al lector y no se nombra delante del querente.
Ejercicio · con tu mazo
Coge una tirada de tres con al menos un mayor y un menor, abre sus fichas y mira el sendero o la esfera de cada una. Léela otra vez tratando los mayores como movimientos entre estados y los menores como estados. Casi siempre aparece un orden que no se veía leyendo los significados sueltos.
Las cartas de esta lección
Tiradas que se nombran