Glosario · G.4.2

Lenormand

Treinta y seis cartas, motivos concretos y significados estrechos que se combinan entre sí. Otra baraja y otro método, no una variante del tarot.

La definición

El Lenormand es una baraja de 36 cartas ilustradas con motivos concretos, el jinete, el trébol, el barco, la casa, el anillo, la guadaña, que se lee combinando unas cartas con otras. No es un tarot de 36 cartas ni una versión abreviada de nada: es otro sistema, con otro repertorio de imágenes y otra forma de interpretarlas.

Se le llama a veces Petit Lenormand para distinguirlo de otras barajas que también llevaron ese nombre. Cuando alguien dice hoy «Lenormand» a secas, casi siempre habla de estas 36.

De dónde viene el nombre, que es lo que más se cuenta mal

Marie Anne Lenormand fue una cartomante francesa muy célebre en el París napoleónico, y murió en 1843. La baraja lleva su nombre y no es suya, y esto conviene decirlo entero porque la versión corta («la baraja de madame Lenormand») da a entender otra cosa.

Lo que hay debajo es un juego alemán. Das Spiel der Hoffnung, el juego de la esperanza, lo diseñó Johann Kaspar Hechtel en Núremberg hacia 1799: un juego de carreras con 36 cartas numeradas que ya traía los motivos que hoy se leen. Era un entretenimiento de salón, no una baraja adivinatoria.

El nombre de Lenormand se ata a esas 36 cartas en la década de 1840, pocos años después de su muerte, y lo atan editores que aprovechan una fama que ya estaba hecha. De modo que la formulación exacta es esta: la baraja se publica con su nombre después de morir ella, y no consta que la diseñara ni que leyera con ella. Su nombre es una marca puesta encima de un juego alemán anterior.

Cómo se lee, que es lo que de verdad lo separa del tarot

Cada carta del Lenormand tiene un significado estrecho y bastante fijo. La casa es la casa, el anillo es el compromiso, la guadaña es el corte. No hay un abanico de sentidos que el contexto vaya cerrando: hay una palabra.

El sentido sale de combinar. Dos cartas seguidas forman una unidad que dice más que cada una por separado, y de ahí se construyen líneas de tres, de cinco y de nueve cartas, hasta el llamado Gran Tablero, que reparte las 36 a la vez y se lee por posiciones y vecindades. Muchas ediciones llevan además impresa en una esquina una carta de la baraja francesa, que es herencia de aquel juego.

Puestos uno al lado del otro, el reparto de trabajo se ve en seguida:

Tarot Lenormand
Cuántas cartas 78, en mayores, palos y corte 36, sin palos ni escalera
Qué dice una carta sola un campo de sentidos amplio un significado estrecho
De dónde sale la lectura de la carta leída en su posición sobre todo de la combinación con la de al lado
Qué se aprende primero a acotar lo que una carta puede decir a encadenar cartas como palabras

Ninguno de los dos es más serio que el otro. Son dos oficios que se parecen por fuera y que piden entrenamientos distintos.

Con qué se confunde

Con un tarot recortado. No lo es. Un mazo de 22 arcanos mayores sí es un tarot al que le faltan cartas, porque conserva la serie y la numeración. El Lenormand no comparte con el tarot ni las imágenes ni la arquitectura del mazo: sus 36 motivos no son un subconjunto de las 78.

Con un oráculo. Tampoco, aunque compartan estantería. Un oráculo es una baraja sin estructura fija, y el Lenormand la tiene: siempre las mismas 36 cartas, con los mismos números y los mismos motivos, edición tras edición. Por eso se puede aprender un método y llevarlo de un mazo a otro, que es justo lo que un oráculo no permite.

Con los nombres que suenan igual. Hay una torre en las dos barajas y no dicen lo mismo, hay una estrella y tampoco. Traducir carta a carta entre los dos sistemas es el error clásico de quien llega al Lenormand desde el tarot, y produce lecturas que no funcionan en ninguno de los dos.

Dónde seguir

Aquí no se lee Lenormand: Tarotian trabaja con el tarot de 78 cartas, y esta entrada existe para decir dónde acaba uno y empieza el otro, no para enseñar el otro. Aprenderlo pide material de Lenormand, que es un cuerpo propio con sus manuales.

Lo que sí está escrito aquí es el mismo asunto visto desde el mazo, o sea qué significa que una baraja traiga 36 cartas y no 78: mazos de 78 y barajas reducidas. Y la palabra que abarca las dos prácticas, en cartomancia.

Lo que hay que llevarse

  • 36 cartas, motivos concretos, significados estrechos que se leen combinados. Otro sistema, no una variante del tarot.
  • Marie Anne Lenormand murió en 1843 y la baraja con su nombre se publica después, en la década de 1840.
  • Debajo hay un juego alemán, Das Spiel der Hoffnung, de Johann Kaspar Hechtel, Núremberg, hacia 1799.
  • Tiene estructura fija, así que no es un oráculo, y no comparte imágenes con el tarot, así que no se traduce carta a carta.