Glosario · G.4.1

Cartomancia

Leer cartas para responder a algo, sean tarot, baraja española o Lenormand. El tarot es una especie dentro de ese género, y llegó tarde a él.

La definición

Cartomancia es leer cartas para responder a una pregunta, con la baraja que sea. El tarot es un caso de cartomancia, y no el único: con la baraja española, con la francesa de 52 y con el Lenormand de 36 se lee también, cada una con sus significados y sus tiradas.

De ahí sale la primera precisión, que es la que más falta hace. Cartomancia y tarot no son sinónimos: uno es el género y el otro una especie dentro de él. Todo tarotista es un cartomante; un cartomante no tiene por qué leer tarot.

De dónde viene la palabra

Es una palabra moderna. Se forma en francés, cartomancie, juntando carte con el griego manteía, adivinación, y está documentada desde 1803. La misma familia de la que salen quiromancia, que es la mano, y oniromancia, que son los sueños: lo que cambia en cada una es aquello por lo que se pregunta.

Que la palabra sea de 1803 dice algo de la cosa. Cuando aparece, la práctica ya llevaba décadas montada: Jean-Baptiste Alliette, que firmaba Etteilla, publicó su primer libro sobre echar las cartas en 1770 y vivía de esto en el París de 1780. Primero fue el oficio y luego el nombre, que es el orden habitual.

El orden real de las cosas

Aquí está el dato que ordena la entrada entera, porque casi siempre se cuenta al revés.

El tarot nació como juego de cartas. Las cartas de triunfos aparecen en el norte de Italia hacia 1440 y aparecen para jugar bazas en las cortes de Milán, Ferrara y Bolonia, con reglas, con apuestas y sin que nadie les preguntase nada. Está contado en los tarocchi italianos, y no es una anécdota de origen: el juego se sigue jugando hoy en Francia, en Italia, en Austria y en Suiza.

La cartomancia con esa baraja llega casi trescientos años después. Court de Gébelin publica en 1781 el ensayo que declara egipcio el tarot, y entre 1783 y 1785 Etteilla saca el primer manual para leerlo. Antes de eso hay tres siglos y medio de gente barajando estas mismas cartas para ganar la partida.

Y hay un segundo escalón que conviene no saltarse: la cartomancia con baraja corriente es anterior a la cartomancia con tarot. El libro de Etteilla de 1770 trabaja con treinta y dos cartas de piquet, no con arcanos. O sea que cuando el tarot entra en la adivinación, la adivinación con cartas ya estaba inventada y funcionando.

Cómo se usa la palabra hoy

En español conviven tres formas de decirlo y no son intercambiables del todo.

Echar las cartas es lo que se dice en la calle, y en España apunta muchas veces a la baraja española, que tiene su propia tradición de lectura. Cartomancia es el término de catálogo, el que aparece en índices, en clasificaciones y en textos que quieren nombrar el conjunto. Y cartomante es quien lo hace, con la baraja que use.

La palabra sigue siendo útil justo porque es amplia. Sirve para decir «esto se resuelve con cartas» sin comprometerse con cuáles, que es lo que hace falta cuando se habla de la práctica en general y no de un mazo concreto.

Con qué se confunde

Con el tarot, en las dos direcciones. Llamar cartomancia solo al tarot deja fuera la baraja española y el Lenormand, que llevan siglos leyéndose. Y llamar tarot a cualquier lectura de cartas mete en el mismo saco sistemas que no comparten ni el número de cartas ni la forma de interpretarlas.

Con la adivinación en general. La cartomancia es una técnica concreta, la de las cartas. No incluye la lectura de manos, ni los posos, ni el péndulo. Es una distinción de vocabulario, pero evita frases donde cabe todo.

Con la antigüedad prestada. Circula la idea de que la cartomancia es lo viejo y el tarot lo derivado. En la línea del tarot pasa lo contrario de lo que suele imaginarse: las cartas son de 1440 y la lectura, de 1780. Nada de esto le quita valor a lo que se construyó encima, que son seis siglos de gente mirando las mismas imágenes, y de esa distinción va la primera lección del curso.

Lo que hay que llevarse

  • Cartomancia es el género: leer cartas para responder, con cualquier baraja. El tarot es una especie dentro de él.
  • La palabra está documentada en francés desde 1803, y la práctica ya llevaba décadas montada como oficio.
  • El tarot fue primero un juego italiano de hacia 1440. La lectura le llega casi trescientos años después.
  • La cartomancia con baraja corriente es anterior a la cartomancia con tarot: el primer libro de Etteilla, de 1770, usa la baraja de piquet.
  • Las barajas vecinas tienen entrada propia: Lenormand y oráculo.