Glosario · G.1.3

Palo

Copas, oros, espadas y bastos: catorce cartas cada uno y un terreno de la vida por palo. Los oros también se llaman pentáculos o discos, y son el mismo palo con otro rótulo.

Qué es un palo

Un palo es cada una de las cuatro familias en que se reparten los 56 arcanos menores: copas, oros, espadas y bastos. Cada palo tiene catorce cartas: diez numeradas del as al diez y cuatro figuras.

Los 22 arcanos mayores no llevan palo, y eso es justamente lo que los define. Preguntar de qué palo es La Torre no tiene respuesta, porque no la tiene.

Son los mismos cuatro palos de la baraja española, y no por casualidad: los 56 menores son una baraja de cuatro palos como cualquier otra, con la diferencia de que aquí cada palo lleva cuatro figuras en vez de tres.

Los cuatro y su terreno

Un palo no es una categoría de archivo ni un color: es un terreno de la vida, con sus propias reglas sobre cómo se mueven las cosas ahí dentro. Puestos en columna, cada uno con el elemento que le asigna el mazo con el que trabaja este sitio:

Palo Elemento Terreno
Copas Agua vínculos, afectos, lo que se siente
Oros Tierra cuerpo, dinero, trabajo, lo que se toca
Espadas Aire pensamiento, palabra, conflicto
Bastos Fuego impulso, deseo, iniciativa

La prueba de que el palo no es un adorno es coger el mismo número en dos de ellos. El Cinco de Oros es quedarse en la intemperie con el refugio iluminado al lado; el Cinco de Bastos es una escaramuza a palos que no hiere a nadie. Mismo peldaño de la serie, misma crisis, y dos diagnósticos que no se parecen.

Los otros nombres

Un palo puede llamarse de varias maneras según el mazo, y las cuatro parejas conviene conocerlas porque en cualquier libro aparecen mezcladas.

Oros es el que más nombres tiene. En el Rider-Waite-Smith son pentáculos, porque cada moneda lleva grabada una estrella de cinco puntas. En los mazos de Marsella son monedas u oros a secas. Y en el Thoth son discos.

Bastos aparece también como varas o bastones, y en las descripciones de las láminas se usa cualquiera de los tres sin distinción.

Copas y espadas viajan casi siempre con su nombre, aunque en alguna edición las copas aparecen como cálices.

Y si el mazo viene en inglés, los rótulos son cups para copas, wands para bastos, swords para espadas y pentacles, coins o disks para oros.

La confusión clásica

Oros, pentáculos y discos son el mismo palo. No son tres versiones con matices distintos ni tres tradiciones que haya que estudiar por separado: son catorce cartas que en un mazo llevan una moneda dibujada, en otro una moneda con una estrella y en otro un disco. Lo que se lee es idéntico. Quien tenga una chuleta de pentáculos puede usarla con un mazo de oros sin cambiar una palabra.

Lo mismo con varas y bastones frente a bastos.

La otra confusión, y esta sí tiene fondo

La atribución elemental no es universal. Que copas sea agua y oros sea tierra no lo discute nadie, pero espadas y bastos están cambiados según a quién se pregunte.

Aquí, y en el mazo de 1909 del que salen las 78 fichas de este sitio, espadas es aire y bastos es fuego. Es la asignación de la Golden Dawn, la de los autores del mazo y la que siguen hoy la mayoría de los libros. La otra escuela, viva sobre todo en la tradición francesa, las intercambia, y su argumento tiene sentido: la espada es hierro forjado en el fuego y es un arma, así que fuego; el basto es madera que crece hacia arriba, así que aire.

La discusión lleva más de un siglo abierta y no se cierra aquí. Lo que sí es un error, con cualquiera de las dos, es mezclarlas: leer la espada como arma en una carta y como pensamiento en la siguiente no es leer.

Dónde seguir

El elemento de cada palo como herramienta de lectura, y qué significa que uno domine una tirada o que otro no salga, está en Palos y elementos. Cada palo tiene además su propia lección: Copas, Oros, Espadas y Bastos.

Dentro de un palo hay dos tramos que funcionan distinto, y cada uno tiene su palabra: las cuatro figuras son la corte y las diez restantes, los numerales.

Las cartas de este capítulo