Glosario · G.3.1

Dignidad elemental

Una carta no vale lo mismo rodeada de su elemento que rodeada del contrario. La dignidad elemental contesta a cuánta fuerza tiene para hacer lo que dice, y a nada más.

La definición

La dignidad elemental es la regla que dice si una carta se refuerza o se debilita según el elemento de las cartas que tiene al lado. Una carta dignificada tiene fuerza para hacer lo que dice; una carta debilitada no la tiene.

Fíjate en lo que no hay ahí dentro: no dice qué significa la carta ni si lo que anuncia conviene. Eso ya estaba leído antes de mirar las vecinas, y sigue igual después.

No es la dignidad de la astrología

Hay que decirlo pronto, porque quien busque esta palabra va a encontrar las dos cosas y no se parecen en nada.

En astrología, dignidad esencial describe cómo de cómodo está un planeta en el signo donde cae, y tiene cuatro estados con nombre propio: domicilio, exaltación, exilio y caída. Marte rige Aries, así que en Aries está en domicilio; en Libra, el signo de enfrente, está en exilio. Es un asunto de planetas y de signos, y en este sitio se calcula al levantar una carta astral.

La dignidad elemental del tarot no habla de planetas ni de signos. Habla de una carta y sus vecinas de mesa, y su resultado no es un estado con nombre sino más fuerza o menos.

Comparten la palabra por su origen latino, que significa mérito o valor, y ahí se acaba el parecido. Son dos disciplinas distintas, dos épocas distintas y dos operaciones distintas. Quien traiga la intuición de una a la otra va a leer mal las dos.

De dónde viene

Del sistema de la Golden Dawn, la orden inglesa de finales del siglo XIX de la que salieron Waite y Crowley. Está construida sobre la correspondencia entre palos y elementos que el tarot ya usaba: copas es agua, oros tierra, espadas aire y bastos fuego. Los arcanos mayores también llevan elemento, así que entran en la cuenta igual que los menores.

Cómo funciona

La regla se apoya en una idea sola: dos elementos se llevan bien si comparten algo y mal si no comparten nada. Un elemento son dos cualidades, el fuego caliente y seco, el aire caliente y húmedo, el agua fría y húmeda, la tierra fría y seca, y de ahí sale todo lo demás sin memorizar nada. El mismo elemento refuerza al máximo; fuego y aire, o agua y tierra, se refuerzan; fuego y agua, o aire y tierra, se debilitan; los dos pares que sobran apenas se tocan.

Un ejemplo, con la carta más clara del mazo para esto. El As de Bastos es fuego: un impulso que arranca. Rodeado de bastos o de espadas queda dignificado, o sea que el impulso prende y tira. Rodeado de copas queda debilitado, y entonces la carta dice lo mismo de siempre, que ahí hay un arranque, pero sin fuerza para llegar a ninguna parte.

La tabla completa, cómo entran los mayores y las tiradas donde la vecina de la mesa no es la vecina de la lectura están en la lección de dignidades elementales. Ese es el sitio donde esto se aprende a usar.

Con qué se confunde

Aparte de la homonimia con la astrología, la confusión de dentro del oficio es siempre la misma: traducir dignificada por buena y debilitada por mala.

No lo son. Una carta dura debilitada alivia, porque lo que anuncia no tiene fuerza para ser total. Una carta amable debilitada decepciona, porque lo bueno que trae se queda a medias. Quien confunde las dos parejas acaba diciendo que una tirada llena de espadas reforzadas pinta bien, que es exactamente lo contrario de lo que hay sobre la mesa.

La segunda confusión es de alcance. Las dignidades no leen la tirada: miden la fuerza de cada carta dentro de una lectura que ya se ha hecho mirando los dibujos. Aplicadas antes, o aplicadas solas, convierten el reparto en aritmética.

Dónde seguir

La lección es Dignidades elementales, en el nivel de Técnica. Antes de entrar ahí conviene tener claros los elementos de cada palo, y eso se ve en Palos y elementos, que explica por qué cada palo se comporta como se comporta y no solo qué elemento le toca.

Si lo que buscabas era la otra dignidad, la de un planeta en un signo, está en la carta astral, que la calcula con el resto de la carta.

Las cartas de este capítulo